Sabíamos que iba a ser un enfrentamiento igualado, pero es que más no pudo serlo.
El CB Miraflores se lleva la victoria por la mínima en los primeros Play Off de su corta historia, frente a su público y manteniendo el factor cancha a su favor. Enfrente, un Ourense que se las sabía todas y mantuvo la batalla hasta la última décima de segundo. El partido empezó bastante mal para los locales, sorprendidos por la intensidad del equipo de Gonzalo de Vitoria y un extraordinario acierto exterior para los visitantes. A trompicones se mantuvo en el partido el Miraflores, mientras no sabía muy bien por dónde se producían los fallos, llegando tarde en las ayudas defensivas y sin conseguir dominar la zona.
Especialmente bien estuvo Pedro Rivero, quién si no, durante la primera mitad, mientras Burgos buscaba su ritmo. Sin embargo, repartiendo tareas y anotación, conseguía que no se marchara el Ourense, al menos en el primer cuarto. En el segundo, parecía que podía estirar la ventaja con un Kapelan muy inspirado desde más allá del 6,75, llegando a ponerse 10 arriba. Poco a poco, entre Maresch y Poscic fueron recortando hasta dejarlo en escaso 41-44 y todo por jugar en la segunda parte.
Si los jugadores de Diego Epifanio pasaran por el vestuario cada cuarto, el equipo sería imbatible. En la segunda mitad el Miraflores fue otro. Los ajustes dieron resultado y el desgaste físico pasaba factura al Ourense. Javi Vega y Poscic comenzaban a mandar en el poste y en escasamente dos minutos se adelantaban los locales en el marcador, aunque Pedro Rivero se empeñó en que no fuera tan fácil.
Al último cuarto se llegó con 57-55 y el público (y los jugadores, y los entrenadores...) de los nervios. Se peleó cada rebote, cada pérdida y hubo mucha intensidad en las zonas, con codos incluídos. Un partido muy bonito, reñido y, al fin y al cabo, de Play Off. Tuvo muchas ocasiones el Miraflores de cerrar el partido, pero perdonó tanto que, al final, el Ourense se adelantó con un 64-68 a falta de 2:30 para el final de el partido. La reacción fue inmediata: un triple de Rafa Huertas hizo entrar en calor a la grada y, a pesar de los nervios, llegó con 71-70 a falta de 28 segundos. Pidió tiempo muerto Gonzalo García de Vitoria y Pedro Rivero consiguió forzar una personal que dejaba la última jugada, con 15 segundos, en 71-72.
La jugó Maresch, que no consiguió un emparejamiento favorable en los bloqueos y se jugó un tiro tras bote que se marchó fuera, con todo el estadio conteniendo la respiración... hasta que Justas Sinica palmeó dentro la bola e hizo estallar a El Plantío. Una décima marcaba el marcador, tiempo insuficiente para que los de Ourense cambiaran las tornas. Final: 73-72 y un primer paso positivo para el equipo.