"La conservación en frío es el método m´s utilizado en el hogar", especifica en una entrevista con Infosalus la Fundación Española de la Nutrición, que sitúa la refrigeración óptima entre cero y cuatro grados centígrados.
Sin embargo, no todos los alimentos aguantan lo mismo en el frigorífico. Por ejemplo, el tiempo específico del pescado fresco y la carne picada es de un día, mientras que pescado o carne cocinados, carne cruda y conservas abiertas aguantan entre dos y tres días. Por su parte, las verduras crudas aguantan entre cuatro y cinco días. Los huevos, entre dos y tres semanas.
La congelación también es un método muy utilizado en los hogares para conservar alimentos. "Gracias a este método podemos impedir el crecimiento microbiano, además de mantener estables los nutrientes y conservar de forma aceptable el sabor y el color de los alimentos", define la entidad. "Para realizar una buena congelación, ésta debe comprender temperaturas entre menos cinco y 30 grados centígrados", recuerdan.
Los tiempos de conservación en el caso de la congelación también varían según el alimento a congelar. "El pescado azul y el marisco tienen un periodo de hasta dos meses; el pan y los bollos de hasta tres meses; y el pescado magro o blanco de hasta cinco meses", comenta la FEN. La carne de hasta seis meses y doce meses, y las verduras y hortalizas también de hasta doce meses.
Sin embargo, hay alimentos que no resisten a este tipo de conservación, como son los huevos duros, lechuga, plátanos, mayonesa o carne grasa y, por el contrario, las legumbres tienen que ser escaldadas antes de ser congeladas.
Aunque en principio no hay ninguna restricción sobre que alimentos se pueden conservar y cuales no, por norma general, para lograr una buena conservación, hay que tener en cuenta varios factores.
En primer lugar, la temperatura. "A temperatura ambiente las bacterias son muy activas, entre cinco y 65 grados, los microorganismos crecen rápidamente, por lo que hay que evitar que el alimento, una vez cocinado, se quede en esos rangos.
Por otra parte, en cuanto a su valor nutricional, los que lo tienen más alto tienen más posibilidades de que se produzca un crecimiento bacteriano. La FEN detalla que "deben ser conservados con mayor atención carnes picadas, mayonesas, preparados con huevo, aves, frutas y verduras cortadas". Asimismo, "ciertos tratamientos, como salado, secado y ahumadi también ayudan a evitar el crecimiento de microorganismos", agrega.
Algunos consejos para conservar la comidaLa Fundación Española de la Nutrición proporciona una serie de consejos para conservar la comida una vez preparada, como guardar dentro de recipientes tapados o colocar los alimentos en sus espacios correctos.