Cuatro bomberos, a título personal y fuera de servicio, se unieron ayer a la marea solidaria en la que 30 esquiadores, durante dos días, acudieron a salvar las nueve yeguas sepultadas en el paraje de Valdeporres, porteando pienso a más de 8 kilómetros de distancia a través de nieve virgen y cavando una trinchera en la nieve de más 3 metros de profundidad.