Tras una discusión con las camareras de un bar, porque no quería abonar las consumiciones, zarandeó a ambas mujeres y empujó una máquina de helados, tirándola contra el suelo y causando desperfectos por un valor superior a 400 euros. El sujeto huyó del lugar, pero los policías le localizaron por las inmediaciones cuando estaba manteniendo una discusión acalorada con una persona que le requería por los daños causados en su
establecimiento.