La víctima, que hasta finales de junio no se atrevió a denunciar, sufría angustia y miedo como consecuencia de las llamadas y cartas, en las que de forma anónima hacía referencia a cuestiones personales relacionadas con ella, lo que la llevó a alterar sus costumbres ante el temor de sufrir algún tipo de daño.
Las investigaciones llevadas a cabo por parte de la Comisaría de Miranda de Ebro determinaron que las llamadas se estaban produciendo desde cabinas telefónicas de la localidad mirandesa.
El domingo 20 de septiembre el presunto autor de los hechos denunciados repitió su conducta acosadora, volviendo a realizar las llamadas desde diferentes cabinas, consiguiendo los agentes investigadores localizar in situ al acosador, siendo este una persona del entorno familiar de la pareja sentimental de la denunciante.
En relación con estos hechos se recuerda a la ciudadanía la importancia de denunciar este tipo de delitos, que suponen un grave perjuicio para sus víctimas, y que gracias a la labor policial de investigación terminan esclareciéndose.