La Policía pudo determinar que los robos se producían a mediodía, en su mayoría,aprovechando la menor actividad laboral. Los autores, dos hombres y una mujer que viajaban en un vehículo, accedían a las naves tras forzar ventanas o puertas, aunque en otras ocasiones entraban en las empresas en plena actividad, accediendo a la zona de oficinas y forzando los accesos si era preciso. En caso de ser detectados, simulaban estar interesados en algún producto de la empresa.
A primeros del mes de septiembre se volvieron a cometer de nuevo robos en la zona industrial, aunque en esta ocasión los autores utilizaban para desplazarse otro vehículo distinto. La Policía también pudo averiguar que al menos en una de las empresas habían estado previamente, cuando estaba abierta al público, observando los accesos y sistemas de alarma. En otra empresa, al accionarse los sistemas de alarma, abandonaron el lugar precipitadamente sin conseguir su objetivo.
La investigación permitió identificar a este grupo de personas, sabiendo que residían en la zona de San Sebastián, que se desplazaban en vehículo hasta Burgos y que, una vez cometidos los robos, regresaban de nuevo al País Vasco. Finalmente la
Policía logró la detención de estos individuos, a los que se les imputan diez robos.
Se les ha intervenido un vehículo, un juego de diez llaves neutras de cerradura de coche, una tarjeta de plástico utilizada para abrir las puertas y una linterna. A los tres detenidos les constan numerosos antecedentes y varias reclamaciones judiciales pendientes, incluyendo una de ingreso en prisión.