Después de una pandemia "hay ganas de volver a la normalidad". También en el fútbol, aunque en la medida de lo posible. El míster del Burgos, Julián Calero, asegura que la ilusión es la nota predominante de cada entrenamiento.
Julián CaleroHabía cierta inquietud después de tantos meses, por saber si los jugadores vendrían en forma, pero el entrenador asegura que "han sido profesionales y vienen cuidados".

Poco a poco y tras la pruebas realizadas han corroborado que están en un nivel similar previo a la pandemia y por ello, con siete semanas de por medio, seguirán mejorando la capacidad física del equipo para estar a punto y "empezar como se merece".
Ante todo, Calero quiere plantear los entrenamientos con normalidad, ya que la competición será más corta. La primera fase consta de 18 jornadas, "menos de la mitad", y desde la primera "hay que saber competir".
CaleroEl míster del Burgos entiende que el fútbol es una vía de escape para mucho y se dejará la piel para "ser dignos" del escudo que visten. Con este mantra luchará por terminar en el podio al finalizar la primera fase de 18 partidos, "luego ya vendrán las demás". Se pone como meta jugar en la liga pro y para ello, hay que centrarse en estos primeros encuentros.
La competición es diferente para todos los clubes, por eso "el Burgos tiene que pensar en grande, con los pies en el suelo" y sin perder de vista su objetivo desde el principio.