En primer lugar, ha querido señalar que el propósito de la Consejería de Sanidad al realizar la convocatoria ha sido el de facilitar mayor estabilidad en el empleo a los enfermeros y enfermeras. "Este propósito se ha visto frustrado provisionalmente y a esa frustración se ha añadido la de muchos profesionales que han depositado sus expectativas, sus intereses y su esfuerzo en la preparación y, en su caso, la superación de este proceso selectivo", ha explicado Sáez.
Además, el consejero ha explicado las razones de por qué en el mes de abril se han convocando las 554 plazas a oposición. En primer lugar, "atender las demandas de los profesionales y de las organizaciones que los representan". En segundo lugar, "el compromiso de la Junta de avanzar en estabilidad en el empleo público y de comenzar a revertir algunas de las medidas adoptadas en los peores momentos de la crisis".
Y en particular, en el caso de la enfermería, el hecho de que "una interpretación restrictiva del artículo 70 del EBEP y su plazo de tres años equivaldría a asumir la pérdida de las plazas ofertadas en las OPEs de 2009, 2010 y 2011 en tanto en cuanto la Administración del Estado no levante las restricciones que sobre empleo público viene exigiendo sistemáticamente, y en distintas proporciones, a través de las últimas siete leyes de Presupuestos Generales del Estado".
Y es que para Sáez la decisión de la convocatoria se ha adoptado en el momento adecuado desde el punto de vista del procedimiento administrativo.
En el texto íntegro de la comparecencia del consejero de Sanidad recogido por la Junta de Castilla y León, el consejero se ha disculpado por la frustración de esas expectativas y ha transmitido un mensaje de esperanza: "su esfuerzo podrá tener recompensa en un futuro inmediato, pues como después señalaré, vamos a hacer todos los esfuerzos posibles para reactivar esta convocatoria y acelerar nuestro trabajo para hacer posible una nueva convocatoria en los primeros meses del próximo año".