El pasado jueves la Unidad de Coloproctología del HUBU llevó a cabo una cirugía colorrectal de la que se cuentan muy pocos casos a nivel mundial. Una extirpación de un cáncer de recto por doble vía, de forma simultánea, abordándolo desde el abdomen por cirugía laparoscópica y desde el ano por TAMIS (transanal mininvasive surgery).
La importancia de este hecho radica en la alta complejidad de la cirugía realizada, no sólo por el procedimiento, sino por la magnitud y dificultosa logística que conlleva la misma. Esto operación reporta unos amplios beneficios para el paciente. Por una parte, la cirugía es mínimamente invasiva con la consiguiente mejor recuperación; y por otra, tiene una serie de beneficios oncológicos y de conservación del ano, evitando así en ciertos pacientes la realización de ostomías o anos contra natura.
La cirugía se llevó a cabo dirigida por el Dr. Miguel Alvarez Rico Coordinador de la Unidad de Cirugía Colorrectal, con un equipo de otros tres cirujanos pertenecientes a la misma. La duración de la misma fue de cuatro horas y media, sin ninguna incidencia, pudiendo realizar la intervención quirúrgica según los estándares previstos. El paciente ha sido dado de alta al sexto día postoperatorio sin incidencias.
Con el tiempo, esta técnica podrá, probablemente, sustituir a otro tipo de intervenciones más mutilantes y agresivas para el paciente en determinados casos de tumores colorrectales, y más en concreto, en el cáncer del recto.
La Unidad de Coloproctología del Hospital Universitario de Burgos es pionera en la realización de este tipo de procedimientos, y destaca la excelente capacitación y formación de sus componentes, ya que para realizar dichas intervenciones quirúrgicas es imprescindible, además de las más avanzadas tecnologías disponibles que por suerte en el HUBU se poseen, un equipo multidisciplinar bien formado y entrenado para intervenciones de esta extrema complejidad.