Cerrar la temporada con victoria era casi una obligación para el CB Miraflores (73-57), que quiso devolver todo lo que su aficiónle ha dado en esta campaña, tan improvisada como impredecible. Finalmente, el equipo ha sido tercero, una posición imposible cuando, a falta de quince días para el inicio de la competición, Burgos no tenía un equipo en LEB Oro.
El partido fue lo de menos. Sin un juego excesivamente brillante, los de Diego Epifanio aguantaron el tion en la primera mitad, en la que ninguno de los dos equipos terminaba de romper el partido, aunque se notaba que a Cáceres le costaba seguir el ritmo y sobrevivía a base de triples.
Sin embargo, tras el descanso, Burgos ajustó la defensa, subió la intensidad y Cáceres desapareció durante todo el tercer cuarto, en el que anotó dos puntos en el primer minuto, y buena parte del último. Con el partido bajo control, los locales se llevaron un parcial de 10-0 en contra en el último periodo, pero que no ponía en riesgo la victoria.
Pero, como decíamos, el partido era lo de menos. Lo importante es cerrar la temporada frente a una afición que apostó a ciegas por un proyecto, que ha sabido responder tras desilusiones y que, poco a poco, ha ido conectando con los jugadores y exigiendo de ellos cada vez más. Victoria, terceros en liga regular y a mirar el Play Off. El rival: Ourense, un equipo que ya ascendió el año pasado, pero que plantea el presente como uno de transición. Factor cancha a favor y los jugadores enchufados. Por cierto, volvieron a oirse los cantos de "¡Burgos es ACB!". El baloncesto no ha vuelto, el baloncesto nunca se fue.