La concejal de Fomento, Ana Isabel Bernabé, ha explicado que la parcela cuenta con 1.200 metros cuadrados y que se generará 24 plazas de aparcamiento.
El proyecto contempla recuperar este inmueble, eliminando las dos construcciones de los extremos y generando dos nuevos espacios, que se levantarán simulando la forma de una máquina de tren, con el antiguo edificio dando la sensación de vagones.
La altura máxima de esta nueva construcción será de 14 metros, lo que ha asegurado Bernabé permitirá contar con cuatro plantas.
Además, ha indicado que el Consejo de Fomento ha retirado el punto en el que la empresa encargada de las obras del ARU de San Cristóbal pedía una prórroga para la conclusión de los trabajos.
El Consejo de Fomento ha dado luz verde también a la instalación de una estación de servicio en la calle López Bravo y al posible cambio de la ubicación del proyecto del templo de los Testigos de Jehová, en Villímar, que se desplazará ocho metros y medio más lejos de las viviendas de los vecinos, que se quejaban de la cercanía del edificio a sus casas.