Dice la concejala de la oposición que el Ayuntamiento se ha olvidado de las políticas de arraigo, y es que advierte cierto desdén por la promoción de iniciativas dirigidas a este colectivo. En este sentido, ha comentado que las redes sociales de Juventud están abandonadas, la Concejalía paralizada y que el Plan de ocio alternativo, aprobado desde abril con 150.000 euros, aún no ha echado a andar.
"Lo tienen todo y no hacen absolutamente nada" ha lamentado, y es que Burgos cuenta con un Plan de Juventud que abarca cuatro años de actividades (2018-2022) y que finaliza en breve, pero desde el equipo de Gobierno no estarían trabajando por su renovación, según Blasco. Lleva un año de preparación, de análisis de estrategias y rutas, y ha reprochado que no hay nada aún sobre la mesa para continuar con este proyecto.
BlascoTampoco sabe nada sobre la transformación de la antigua Escuela de Relaciones Laborales en un centro cultural, pese a que se acordó entre la corporación destinar este edificio a la dinamización de la zona sur. Blasco, quien también es la presidenta de este distrito, está a expensas de ver la propuesta, por lo que ha denunciado que este Gobierno local "se queda en todo anuncios y ningún hecho".
BlascoHoy en día es más necesario que nunca que los jóvenes participen del colectivo social, cultural y laboral y no tienen aliciente ni "atractivo" para ello, ya que el continuo goteo de huida de este sector población es un hecho. Es por eso que anima a ver lo que funciona en otras ciudades, como Málaga, y preguntar directamente qué es lo que les interesa en una consulta.
Con esto en mente, la concejala del PP, Andrea Ballesteros, ha presentado la propuesta que llevarán al próximo Pleno del día 16 de septiembre. "La idea es crear un banco de iniciativas juveniles" para que puedan incluir sus propias propuestas, y que sean los técnicos quienes las estudien y desarrollen. Estaría disponible durante todo el año, aunque dos veces al año podrían analizar cuáles pueden ser las mejores ideas y llevarlas a cabo. Deporte, trabajo, ocio, medioambiente... todo tendría cabida.
Andrea BallesterosPara eso, los jóvenes tendrían que especificar a quién está destinada, cuál es el presupuesto, qué duración o cuándo. Previamente ya se habría fijado un presupuesto desde el Ayuntamiento, que podrían ser los 150.000 euros del Ocio Alternativo, para "no perderlos".
Fomentar la participación puede suponer la diferencia a la estampida de los jóvenes de entre 15 a 35 años, los que más olvidados están según Ballesteros.
BallesterosPero antes, para evitar un fracaso como el de la consulta popular de Gamonal, sería necesaria una campaña de publicidad y en redes, porque "los jóvenes están deseando hacer cosas".