El Tizona Universidad de Burgos saltó a la pista con las ideas claras, con la intención de encarrilar el partido lo antes posible para no pasar apuros ante un rival duro con y con calidad. Ale Bortolussi cogió las riendas del equipo en un arranque de libro con dos triples y una canasta que hacía colocaba un tranquilizador 3-10 en el marcador.
Jacob llegaba al rescate de un Zamora a la desesperada con un segundo triple para mantener a su equipo en la pugna en un primer tiempo que se iba a plantear más igualado de lo esperado tras el arranque. Corey Deberry con un 2+1 conseguía la primera máxima ventaja del partido para los burgaleses (10-19) a 3:52 para finalizar el primer cuarto.
Tamba, Solarín y el triple de Maintland devolvieron al partido en poco más de tres minutos de imprecisión de los de Francis Tomé para recortar distancias y llegando a empatar el partido Kalinicenko al filo del pitido final para dejar el partido abierto (19-19).
La igualdad se mantuvo en un segundo cuarto que inauguraron Iván Martínez y Papi Diene antes de que los zamoranos consiguieran cambiar la ventaja por medio de Marc García a seis minutos para el descanso.
Dídac Salió entonces al rescate de un Tizona Universidad de Burgos con dos triples que devolvían la ventaja a los azulones para llegar al ecuador del partido con los tiros libres certeros de Corey Deberry con una ligera ventaja en el marcador de 35 a 36.
Tras el paso por vestuarios, el equipo dirigido por Francis Tomé, saltó a la pista con más mordiente y con una férrea defensa, conseguía sumar un parcial demoledor de 3-15 para colocar un más que cómodo 38-51 en el marcador.
Con una ventaja de 12 puntos se llegaba a los últimos diez minutos de jiego. El equipo de Saulo Hernández no iba a dar el partido por perdido y aprovechó los peores minutos de los burgaleses en pista para acercarse en el marcador (57-59) a falta de 6 minutos para el final.
Tomé optó por devolver a pista a Dídac Cuevas y Corey Deberry parecía devolver a la tranquilidad a los visitantes. Pero un nuevo triple de Kalinicenko volvía a apretar el marcador ante un rival muy crecido. Tamba empataba el partido a 4:35 para el final desde el tiro libre (61-61).
A falta de cuatro minutos para el final, una técnica sancionada sobre el equipo burgalés, hacía que los locales se volviesen a colocar por delante (62-61).
Maintland hurgaba un poco más en la herida del Tizona a menos de tres minutos para el final con un tiro en suspensión que hacía demasiado daño en la saga burgalesa que seguía sin cerrar. Los nervios y el buen hacer de los locales, acabó con un Tizona desdibujado que pagó demasiado caro sus errores y acabó claudicando.
La próxima jornada, los burgaleses volverán a viajar, esta vez a tierras charras para enfrentarse al Aquimisa Carbajosa Empresarial el próximo domingo a partir de las 19:00 horas.