Ante esta realidad, desde la coalición se reclama al Gobierno de Españay a la Junta de Castilla y León, una mayor sensibilidad ambiental en laubicación de estas infraestructuras energéticas y la abrir a lacogestión con las comunidades rurales su explotación.
La coalición ruralista burgalesa, partidaria del despliegue de las energías renovables para frenar las emisiones de Gases de Efecto Invernadero y el Cambio Climático, considera sin embargo que se está convirtiendo el territorio de las comarcas burgalesas en un monocultivo energético, controlado colonialmente por empresas ajenas a nuestra provincia, que en numerosas ocasiones agrede gravemente paisajes y espacios de elevado valor ambiental, con negativos impactos sobre la biodiversidad y la fauna silvestre, especialmente sobre las aves.
La coalición EV-PCAS-TC, además critica el saqueo económico que las grandes empresas energéticas realizan en el territorio rural burgalés, que mediante compensaciones que son meras migajas, esquilman la riqueza energética de la provincia, evitando que estos recursos energéticos y económicos sirvan para transformar e impulsar un desarrollo rural alternativo que saque del abandono y la despoblación a las localidades rurales.
Desde la coalición se reclama un despliegue de las energías renovables en el territorio burgalés más amable con el medio ambiente y la naturaleza, y que contribuya a potenciar el ecoturismo y las actividades productivas del sector agropecuario; igualmente parques eólicos y solares deben contar con la coparticipación de los municipios y de los vecinos rurales, que deben ser beneficiarios no solo de los alquileres de los terrenos, sino de los beneficios de la venta y comercialización de la energía eléctrica. En este sentido, desde la coalición EV-PCAS-TC se exige al Ministerio de Transición Ecológica y a la Junta de Castilla y León que en lugar de ceder derechos a las grandes empresas promuevan comunidades energéticas locales, que contribuirán decisivamente a fortalecer el tejido social rural, a frenar la despoblación del territorio y a visibilizar los servicios ecosistémicos que presta el medio rural y que no son ni valorados ni compensados.