La iniciativa la llevará a cabo una empresa de fuera de la provincia, quién a través de la Concejalía de Comercio del Ayuntamiento de Burgos ha solicitado y conseguido licencia de ocupación de suelo público, por la que deberá abonar unas tasas que según la Ordenanza Fiscal Municipal, número 213 exige el abono de 20 euros diarios por cada puesto, lo que significa que para una ocupación desde 3 hasta 15 metros cuadrados serán 60 euros por los tres días de la feria. La empresa adjudicataria con posterioridad realquila estos espacios a aquellos "hosteleros" que quieran montar su gastroneta, por los que exigen una cuota de 650 euros más IVA por cada puesto. Este CONFIDENCIAL ha conocido que entre las gastronetas participantes este año no habrá ninguna burgalesa, puesto que la experiencia de la edición anterior, por mucho que digan la concejala Blasco y el organizador, no fue demasiado satisfactoria desde el punto de vista económico para los "feriantes". A esto habría que añadir que el domingo 2 de junio tendrá lugar también la Romería de la Virgen Blanca que se celebra en el Castillo y en la que se reparte paella gratuita, y que cuenta también con una amplia representación de casetas en las que las peñas ofrecen pinchos y bebida (esto de pago). La Romería prevista en un principio para el domingo anterior se ha retrasado debido a las Elecciones Europeas, Regionales y Municipales que se celebrán el 26 de mayo. Lo que no se ha retrasado es la celebración de la Noche Blanca, que se mantiene para el sábado 25, jornada de reflexión, previa a la cita con las urnas.