La trabajadora de una tienda perfumería requirió la presencia policial cuando detectó como dos mujeres realizaban movimientos extraños mientras supervisaban productos que posteriormente introducían en un bolso de mano.
Al abandonar el comercio, sin pasar por la línea de caja, fueron interceptada pudiendo comprobar la empleada del local, como en el bolso que portaban estas mujeres llevaban oculto dos perfumes valorados en 225 ?.
Los agentes pudieron observar como el bolso de estas mujeres había sido adaptado interiormente mediante un forro de aluminio para anular los sistemas de alarma. Sistema utilizado habitualmente por los delincuentes para perpetrar estos hurtos.
Ambas detenidas dieron información contradictoria a los agentes sobre sus domicilios, reconociendo finalmente que residían en la zona de Madrid, sin concretar dirección. Al no dar confianza bastante, ambas fueron detenidas por un presunto delito de hurto, siendo trasladadas a dependencias policiales.