La XVIII campaña de excavaciones paleontológicas en la Sierra de la Demanda, que se ha desarrollado por quinta vez consecutiva en el yacimiento Valdepalazuelos-Tenadas del Carrascal, situado en el término municipal de Torrelara ha finalizado superando las expectativas iniciales.
El proyecto relacionado con la investigación de dinosaurios con sede en Salas de los Infantes es el único equipo que realiza excavaciones paleontológicas de restos fósiles de dinosaurios con regularidad continuada en Castilla y León.
Desde el día 14 de julio hasta el 4 de agosto, fecha en que han sido extraídas las últimas piezas fósiles del yacimiento se ha trabajado conforme a la "nueva normalidad". Asimismo, las visitas al yacimiento se han mantenido en esta campaña de acuerdo con las normas de seguridad y con grupos restringidos, lo cual ha resultado eficaz y satisfactorio tanto para la organización como para el público asistente. El número aproximado de visitantes seleccionados ha superado las 300 personas.
18 investigadores han trabajado con otras 10 personas para organizar el apoyo externo. Los participantes procedían de Aragón, País Vasco, Castilla-La Mancha, Madrid, La Rioja, Salamanca, Burgos, comarca de la Sierra de la Demanda e Italia. Su formación académica es variada: estudiantes, graduados y doctores de Geología, Biología, Paleontología y Bellas Artes.
Se ha recuperado un número alto de restos fósiles, documentados en un total de 196 registros, lo que eleva el número total de las cinco campañas en Torrelara a 847. En los registros se documentan fósiles completos e incompletos y muestras de sedimento para su procesado (tamización de fósiles de tamaño microscópico).
Se han recuperado numerosos huesos fosilizados de un dinosaurio saurópodo (cuadrúpedos de gran tamaño, cola y cuello largos, fitófagos ?comedores de materia vegetal-) de los dos saurópodos que se han identificado hasta el momento en Torrelara.
Si durante la campaña de 2020 se extrajo un fémur de más de 1,5 metros de longitud y otros restos óseos de uno de esos ejemplares, esta campaña ha proporcionado más huesos muy probablemente perteneciente al mismo individuo, entre ellos vértebras del cuello, dorso y cola, costillas y huesos de las extremidades.
Destaca la aparición de una tibia y una posible fíbula (peroné), con lo que se tendría gran parte de una extremidad posterior de ese dinosaurio. Asimismo se han hallado huesos de la cadera, como son un pubis y un ilion, que se sumarían a un isquion de la campaña anterior, lo que supone tener los huesos más importantes de la cadera de ese dinosaurio.
Lo más sorprendente es la robustez y el gran tamaño de los huesos recuperados, por lo que nos encontraríamos ante lo que podríamos calificar como un dinosaurio gigante: podría superar los 20 metros de longitud y las 30 toneladas de peso (similar al peso de 5 elefantes juntos).
La identificación de los dos saurópodos de Torrelara requerirá de una preparación de los fósiles para que puedan apreciarse sus detalles anatómicos y su conservación, labor que se llevará a cabo en el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes por personal especializado, el único lugar en Castilla y león donde se realizan tales trabajos.
Hasta el momento, se ha caracterizado a uno de esos saurópodos como un braquiosáurido, en base al estudio de un húmero completo cuyo estudio se publicó en la revista especializada Journal of Iberian Geology; los indicios que se tienen indican que el otro saurópodo sería de tipo camarasáurido.
Al poder trabajar con esqueletos semicompletos, el potencial científico de los hallazgos de Torrelara es sobresaliente y se considera decisivo para comprender los cambios evolutivos que sufrieron las faunas de dinosaurios en el planeta durante el tránsito del Jurásico al Cretácico (en torno a 145 millones de años atrás): los restos encontrados en otros yacimientos ibéricos no son abundantes ni tan completos como estos fósiles burgaleses.
Otros hallazgos resaltables son los correspondientes a dinosaurios terópodos (carnívoros), de los que se sigue recuperando huesos de un ejemplar de tamaño medio, así como dientes de otros ejemplares distribuidos por una zona amplia del yacimiento. En esta campaña se han recuperado 16 dientes terópodos, que se suman a los 24 hallados en campañas anteriores. Por ahora se han identificado 6 tipos diferentes de estos dientes, que podrían corresponder a 5 especies distintas.
Hallazgos especialmente significativos son la aparición de más huesos de pterosaurios (conocidos vulgarmente como "reptiles voladores") y de un diente de un dinosaurio anquilosaurio, lo que ratifica la presencia de estos dinosaurios en y amplía la diversidad de dinosaurios y otras faunas que convivían en el ecosistema de Torrelara.
La evidencia de biodiversidad que se está desvelando en Torrelara se completa con fósiles de tortugas, cocodrilos, peces e invertebrados acuáticos (moluscos bivalvos y gasterópodos), así como vegetación presente en forma de ramas fosilizadas o restos carbonosos. Estos últimos fósiles serán objeto de estudio y análisis por parte de un grupo investigador de la flora de la era mesozoica dirigido por el Dr. Bienvenido Díez Ferrer (Universidad de Vigo), entre cuyos objetivos está el de localizar polen y esporas que informen sobre el clima, el paisaje y la datación más precisa del yacimiento.
Los resultados de la campaña se valoran como magníficos y que han superado las expectativas iniciales, por el tipo y diversidad de fósiles recuperados (diversidad que va creciendo y verificándose campaña tras campaña), el hecho de que aparezcan restos anatómicos de los dinosaurios saurópodos que no se habían recuperado hasta ahora y la confirmación de que el yacimiento seguirá aportando restos fósiles, de modo que no se han podido extraer todos los hallazgos localizados.
Asimismo, la organización y culminación de la campaña de excavaciones en el contexto de la pandemia supone un éxito social de todos los actores implicados y un testimonio modélico de esfuerzo y superación en Castilla y León.
Uno de los principales hándicaps ha sido el de no disponer de financiación por parte de las principales instituciones provincial (Diputación de Burgos) y autonómica (Junta de Castilla y León), con lo que el esfuerzo económico ha recaído en una asociación sin ánimo de lucro, el Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas (C.A.S.), con el apoyo inestimable de la Fundación Dinosaurios de Castilla y León.
Se prevé continuar el próximo año con una nueva campaña de excavaciones en Torrelara, con el objetivo de trabajar en más zonas del yacimiento que permanecen inexploradas.