Debido a los problemas acontecidos en las últimas riadas en la localidad de Frías, el rio se reguló, se ha limpiado el cauce y se ha contado con más espacio. Aunque los ojos del puente romano han estado a punto de cubrirse totalmente. Los terrenos más cercanos a el paso del río se han visto anegados y se ha precisado evacuar a algunas familias que viven en la zona más baja de la localidad de las Merindades.
Situación similar se ha vivido en Pedrosa de Tobalina, donde el río Jarea a su paso por la Cascada del Peñón ha dejado una espectacular imagen que poco tiene que ver con la habitual imagen de verano que tantos visitantes recibe.