FAE continúa con su ronda de contactos tras las elecciones generales del pasado 28 de abril, para hacer llegar las inquietudes del mundo empresarial. En este sentido, ha mantenido una reunión con la Diputación Provincial de Burgos para hablar sobre la promoción industrial, infraestructuras, Garoña, Clunia, planes y obras provinciales y conectividad.
Un encuentro que sirve "para marcar las líneas generales que deben existir en la Diputación" señala su presidente, César Rico. El contenido de la reunión y la futura colaboración entre ambas instituciones será de ayuda para la elaboración del Plan de Desarrollo Rural 2021-2026.
César RicoEste diálogo es fundamental, además, para centrar la formación a los trabajadores en los sectores que tienen peso en la provincia. La Diputación también ha acordado una inversión de 28 millones de euros para el Plan de municipios y el de Entidades locales menores.
A lo largo de este encuentro se ha puesto sobre la mesa el problema de conectividad de toda la España rural. Al respecto, Rico está a la espera de la formación de un Gobierno nacional para exigir su implantación, una reclamación que hace extensiva a la Junta de Castilla y León. Donde no hay negocio las operadoras no actúan, "pero estamos para suplir el carácter social", apunta el presidente de la Diputación.
RicoCon respecto a Garoña, se quiere reactivar la zona, para lo que FAE trabajará de la mano con las empresas para formar en el desmantelamiento de la central para que "el caudal económico residual sea recogido por los burgaleses".
Para ello, en la anterior legislatura la institución provincial elaboró un plan estratégico, que presentó a la ex consejera de Economía, Pilar del Olmo, y que posteriormente se convirtió en una ley de Castilla y León con un impuesto de 10 millones al año, en el que las empresas debían pagar por mantener los residuos radiactivos. Ahora, están a la espera de la formación de un nuevo Gobierno y es que no saben a qué puerta llamar.
Pilar del Olmo