La decisión de la Fiscalía es la que tenía que ser y es la hora, dice el grupo municipal socialista, de que el PP se disculpe.
La primera de las denuncias que elevó el Grupo Popular Municipal se refería a la Instalación, en 2011, de Energía Solar Fotovoltaica en RO, un núcleo aislado del municipio, para dos casas rurales que carecían de suministro de electricidad. En este caso, la Fiscalía solicitó al Ayuntamiento el expediente completo de esta instalación y comprobó que toda la tramitación de la misma se había ajustado a la normativa vigente sin que, en ningún caso, el Alcalde, Armando Robredo Cerro, hubiese cometido ningún tipo de delito. El PP sostenía que el ayuntamiento había incumplido la normativa medioambiental y urbanística al llevar a cabo esta obra.
La segunda denuncia, también archivada, se refiere a la gestión del suministro de agua en las localidades de Ayega y Lezana de Mena. En este caso el Grupo Municipal Popular acusaba al Ayuntamiento de amenazar a Lezana con el corte del suministro de agua, mientras que en Ayega había subvencionado el agua al 100% durante varios años, lo cual era incierto. La Fiscalía solicitó al Ayuntamiento la documentación necesaria para aclarar esta situación. El Ayuntamiento remitió un escrito aclaratorio sobre la gestión del agua que se realiza en el municipio. Así, en este escrito, se recogía la redacción de un Bando Municipal en los años de extrema sequía por los que se restringía el consumo de agua al uso doméstico y la obligación de la Policía Local de velar por el cumplimiento del mismo en todo el municipio. Por otra parte, en el mismo escrito se explicaba la situación de deuda de Ayega con el Consorcio de aguas "Kantauriko Urkidetza" y cómo el corte de agua a las localidades de este consejo había llevado a la intervención del Ayuntamiento como mediador y gestor del suministro a partir del año 2012. En el decreto de archivo de la Fiscalía Provincial de Burgos de esta denuncia se explica que no existen hechos constitutivos de infracción penal alguna.
Con la presentación de estas denuncias, ya archivadas, el Grupo Municipal Popular "pretendía ralentizar la vida municipal, sembrar sospechas sobre la gestión del alcalde menés y crear enfrentamientos entre vecinos de diferentes localidades".