Ha llegado el otoño y es hora de hacer balance del verano. El presidente de hosteleros, Luis Mata, señala que las cifras de ocupación en verano se mantienen similares a las del año pasado. "Ha sido un verano bueno", asegura, "con pequeñas variaciones".
Luis MataAunque continúen por debajo de la media nacional, para el presidente se va mejorando poco a poco. Con respecto al precio en Burgos subieron un 1'4%, sufriendo una pequeña mejora ya que el IPC es de 1'2.
Para conocer la situación en Burgos realizan el estudio sobre hoteles de la capital de tres y cuatro estrellas, con lo que obtienen "cifras realistas", ya que de lo contrario, la amplitud de la oferta hostelera lo dificultaría mucho más.
Así, en junio se aumentó la ocupación de un 72% a un 75%, en julio se aumentó un 1% y en agosto casi un 2%. Si bien aún no tienen las cifras correspondientes a septiembre, esperan que se mantenga en la misma sintonía.
Los datos son positivos, y en parte se debe a la posición geográfica de Burgos, que es puente a las playas del norte y al Camino de Santiago.
Sin embargo, esto lo convierte en un turismo estacionario, por lo que en invierno, las cifras son preocupantes. En enero la ocupación ronda el 30%. Por ello, Mata pide que se potencie el turismo empresarial y congresual para luchar contra estos datos. "Este tipo de ocupación da estabilidad", remarca.
MataLa pernoctación ronda el 1'20%, una cifra baja, aunque el presidente es consciente de que no pueden competir con ciudades como Málaga, donde la ocupación llega a los 14 días. Sí espera, por el contrario, que se ponga remedio a la "pata coja" de la hostelería burgalesa, el invierno.