Midas, la cadena especializada en el mantenimiento integral del automóvil, indica cuales son las revisiones fundamentales que se deben realizar tras la vuelta de vacaciones para poner el vehículo a punto de cara a la vuelta a la rutina y evitar así accidentes y percances en la carretera.
El sistema de carga y arranque se encarga de convertir la energía eléctrica de la batería en energía mecánica para poder encender el motor. Debido al calor del verano, estos sistemas están sometidos a altas temperaturas lo que provoca que puedan sufrir daños en el sistema, además, las temperaturas por encima de 25ºC aceleran el desgaste de los componentes de la batería -las moléculas de azufre de su interior se descomponen con mayor rapidez- y con ello aumenta el depósito de placas, acelerando su descarga. Por ello, para que la vuelta sea óptima, es recomendable identificar y corregir los problemas y realizar un mantenimiento preventivo del sistema completo de carga y de arranque.
La transmisión hace que, gracias a la potencia del motor, se produzca una transferencia de energía a las ruedas para que el vehículo pueda moverse por si mismo. Los elementos que componen este sistema son el embrague, la caja de velocidades, el árbol de transmisión, el grupo cónico diferencial y los palieres.
Para el buen mantenimiento de este sistema es imprescindible evitar cargas excesivas no sobrecargando el vehículo, algo que, por desgracia, a veces realizamos en nuestros viajes de vacaciones. Para mejorar su funcionamiento conviene comprobar la presión de los neumáticos y mantenerlos calibrados y realizar cambios de aceite.
El sistema de escape es más complejo de lo que mucha gente piensa. Está compuesto por tuberías y piezas que se encargan de canalizar los gases de la combustión que salen hacia el exterior. En esta trayectoria, pasan por sistemas que, dada su reacción química, reducen el ruido y los gases nocivos expulsados al medio ambiente. En este sistema de escape, se encuentra la tubería de escape, que se encarga de la expulsión de estos gases nocivos y el silenciador, cuya función es reducir el nivel de ruido del escape.
También está compuesto por el catalizador, que transforma las sustancias nocivas que emiten el motor en componentes no tóxicos, y la sonda lambda, que mide la concentración de oxígeno que se encuentra en el gas de escape. Todo ello puede sufrir algún deterioro durante nuestros viajes de vacaciones.
Uno de los encargados de proteger el motor es el aceite, por lo que tiene que mantenerse en perfectas condiciones. Volver de vacaciones implica decir adiós al verano y al calor y recibir al frío y la lluvia. Midas aconseja cambiar el aceite del coche para evitar la contaminación con el agua, con el objetivo de que el aceite cumpla con sus cinco funciones esenciales: disminuir el consumo de energía, enfriar eficazmente los componentes del motor, mantener la limpieza, proteger las superficies internas del motor y conservar la potencia.
Los filtros del coche son indispensables para mantener el buen estado del coche y del motor, por lo que cada uno de ellos debe ser sustituido correctamente después de verse afectados por la humedad. Como recuerdan los mecánicos de Midas, el buen estado de los filtros de aceite, aire, combustible y habitáculo evita el aumento de consumo por las pérdidas de gasolina y favorecen a la retención de cualquier partícula contaminante del vehículo.
Cuando volvemos de vacaciones después de un largo viaje con el vehículo es importante prestar atención al estado de la carrocería y la pintura, especialmente si se ha visitado la playa o transitado por caminos polvorientos o mal asfaltados. Al volver a casa, la cantidad de suciedad del coche suele ser mayor y la arena y el polvo pueden incrementar el deterioro de la carrocería, por eso, es necesario realizar una limpieza en profundidad, tanto en el interior como en el exterior del vehículo. Para que la pintura del vehículo dure más tiempo, es recomendable limpiar el coche con productos adecuados. También conviene revisar los niveles de líquidos, incluido el del limpiaparabrisas, que puede haberse agotado y encontrarnos sin él ahora que empiezan las lluvias.