Volver Noticias de Burgos - BurgosNoticias.com
Las obras de Antonio Sanz de la Fuente y Alejandro Corujeira inauguran un nuevo ciclo en el CAB

Las obras de Antonio Sanz de la Fuente y Alejandro Corujeira inauguran un nuevo ciclo en el CAB

Actualizado 10/02/2017 12:33
El Centro de Arte Caja de Burgos (CAB) acoge hasta el 28 de mayo las propuestas de los artistas Alejandro Corujeira y Antonio Sanz de la Fuente. Se trata de dos visiones en torno a los límites entre pintura y escultura que se dan la mano en el arranque de esta temporada con el recuerdo final de Sanz de la Fuente y las delicadas formas de Alejandro Corujeira.

La Comisaria de la obra, e hija del artista burgalés Antonio Sanz de la Fuente, María Sanz, ha señalado que la muestra es una exposición analógica que repasa las obras y el recorrido vital del artista. Se trata de un recorrido que parte de 1976, con sus años iniciales y sus primeras exposiciones públicas, para concluir con su obra final en 2013, fecha de su temprano fallecimiento.

Junto a esta muestra, podrán verse en el Arco de Santa María, hasta el 2 de abril, las obras pertenecientes al periodo comprendido entre 1976 y 2000 en una muestra de más de 60 piezas que presenta creaciones que van desde los primeros dibujos de su etapa de formación hasta el comienzo de los grandes formatos.

La pintura que elaboró Sanz de la Fuente en su última etapa se caracterizó por la contención formal, el equilibro y el empleo de geometrías que con mucha frecuencia rebasaban holgadamente el marco del cuadro.

Obra de Alejandro Corujeira.
Obra de Alejandro Corujeira.

La obra de Alejandro Corujeira, 'El tórax de los sueños', se caracteriza por una calculada dialéctica entre la apariencia y lo que permanece oculto. El artista, ha explicado que con el título de la obra pretendía representar el oxígeno que se necesita para los grandes proyectos.

El artista interpreta el espacio del CAB como un paisaje matizado por la luz que despiden las esculturas. La atmósfera que las envuelve y que se trasdosa hasta las paredes obliga al espectador a trazar su propio recorrido, a dejarse atrapar por la disputa entre el trazado geométrico y la abstracción cromática.