Una dotación de Bomberos de Burgos, junto con Policía Judicial, se personaban en un piso de la calle Paloma 18, tras recibir la llamada de un ciudadano en la que alertaba que hacía tiempo que no veía a su vecina, una mujer de 67 años, y que ésta no respondía a las llamadas.
Tras abordar la vivienda por el mirador que da a la citada calle, los Bomberos de Burgos encontraban el cuerpo de la mujer fallecida que, a falta de la autopsia, se presupone que podría llevar varios días muerta.