La burgalesa Martina, concursante de MasterChef Junior III, salva un mal día y se planta en semifinales. Problemas con las avispas al cocinar en exteriores y un chili habanero complicaron su participación, pero finalmente consiguió el pase a semifinales.
Martina ya está en semifinales. La burgalesa, concursante en MasterChef Junior III, sigue adelante en el programa a pesar de algunos 'problemillas' durante el cuarto programa del concurso, sigue siendo una de las mejores cocineras y apunta alto de cara a convertise en la tercera 'MasterChef Junior' de nuestro país.
Con dificultades, pero adelante. La primera prueba individual consistió en cocinar un besugo que, literalmente, era más grande que alguno de los niños. Con prisas, pero de forma correcta, Martina llegó al Teatro Romano de Mérida para reencontrarse con los compañeros expulsados del programa y una repesca por la que entrarían dos de ellos.
Por equipos, a Martina le tocó cocinar un conejo 'al estilo Mérida'... y pelear contra un enjambre de avispas que no la dejaron cocinar tranquila. A pesar de ello, los jueces juzgaron su forma de cocinar como 'de diez' aunque la joven burgalesa recobió una pequeña reprimenda por no dejar participar a sus compañeros (cosas de los nervios) y, como la propia niña dijo, era una prueba que iban a juzgar de forma individual. Con el aviso, tocaba enfrentarse a la prueba de eliminación con Ramón y Covadonga, una de las más mediáticas del concurso y, por supuesto, muy buena cocinera.
Y llegó la subasta. Los jóvenes 'chefs' tuvieron que 'comprar' sus materias primas con tiempo. Martina decidió arriesgar y quedarse con unas galeras, un marisco un tanto peculiar, que intentó cocinar como unos langostinos. El experimento no salión muy bien, pero Martina reaccionó muy bien e improvisó una crema de marisco con una galera. La idea fue buenísima pero el problema llegó con un chili habanero... uno de los ingredientes más picantes y potentes del mercado.
El desconocimiento del producto arruinó un plato que pintaba muy bien, pero un chili entero en una crema de marisco fue demasiado, aunque el jurado valoró muy bien su atrevimiento, su capacidad de reacción y una presentación impecable.
Al final, Martina sigue adelante en el concurso, ya está en semifinales y a un sólo paso de la gran final... pero seguro que sus compañeros y el jurado no se lo ponen fácil.