Los castellanos y leoneses han evolucionado en este sentido, equilibrando responsabilidades. Aunque sigue siendo la mujer la que prepara el menú en casa ?según el 50% de los encuestados por la consultora Toluna- el hombre también ha asimilado este rol, incrementando su actividad en la cocina. Y está claro que disfrutamos cocinando; porque confesamos que, aunque resulta necesario, también lo hacemos por placer (casi el 65% de los encuestados).
Aunque los cocineros tienen la fama, según casi el 74% de los encuestados es la mujer castellano y leonesa la que mejor cocina. Argumentan motivos como la paciencia y la sensibilidad (ambos compartiendo el mismo porcentaje, 35,19%).
En cuanto a las horas que pasamos frente a los fogones, hemos aprendido a optimizar el tiempo: más del 33% de los encuestados confiesa dedicarle de 3 a 6 horas a la semana. Y si hablamos de días, el 70,3% de los castellanoleoneses cocina de lunes a domingo.
El tiempo juega en nuestra contra. De hecho, cocinaríamos más a menudo si tuviéramos más tiempo, según el 53,7% de los encuestados. Los castellanoleoneses argumentan otros motivos, además, como que su pareja lo hace habitualmente (18,5%) o que a menudo comen y cenan fuera de casa (11,1%).
Respecto a las recetas que solemos cocinar, nuestras madres (40,7% de los encuestados) e internet (casi 30%) son las principales fuentes utilizadas por los castellanoleoneses para descubrir nuevas posibilidades. Le siguen las recetas de la abuela (casi 13%).
Al preguntarles cómo aprendieron a cocinar, las enseñanzas de la madre convencieron al 61,1% mientras que el 33,3% se confiesa autodidacta.
Además, seguimos siendo clásicos, también en la cocina. Nos decantamos por los guisos tradicionales (el 77,7%) frente a la cocina creativa (22,2%). De hecho, el 70,3% de los castellanoleoneses a los que se les ha preguntado reconoce que los platos que cocinan han perdido el sabor, el aroma y la textura de antaño y a más del 97% les gustaría recuperarlos.
A la hora de valorar la comida, lo tienen claro. El sabor, el aroma y la textura son fundamentales para más del 51% de los castellanoleoneses, seguido de las propiedades nutricionales (29,6%).