La primera referencia que nos encontramos de las torrijas o panes remojados son de la época de los romanos, ya en el libro de Marco Gavio Apicio autor " DE Re Coquinaria " escrito allá por el siglo I recoge el conocimiento de la gastronomía en el mundo romano, ya en él se mencionaba una rebanada de pan sumergida en leche solamente, sin hablar para nada aún del huevo, la obra que llegó a nuestros días tras unos manuscritos del siglo VI.
Después, en la época medieval, además de sumergirlo en leche, estaba ya endulzada y se ponía como acompañamiento en las carnes y sobre todo con la caza. En el siglo XIV ya se recoge con el nombre de " tostadas doradas " ya pasadas por huevo y fritas, espolvoreando azúcar por encima de ellas. Como curiosidades, las torrijas en el mundo Judío las llamaban "rebanadas de parida " pues se creía que comiéndolas, la leche materna de la madre sería más abundante.
En la religión cristiana se atribuye el consumo durante la Semana Santa pues se decía que representaba la vida y muerte de Jesús, el pan representaría el cuerpo de Cristo, la leche y huevos, los baños necesarios para que el cuerpo resucitase y la posterior fritura, el sufrimiento de Jesús, de hay viene lo del nombre de "postre divino"
Tenemos tantas versiones de torrijas como cociner@s de ellas, las más características serán las bañadas en leche aromatizada con piel de limón, naranja, azúcar y ramita de canela, pasadas por huevo y después fritas y luego rebozadas en una mezcla de azúcar y canela en polvo.
Luego tendremos las torrijas de autor, aquellas que manteniendo la misma idea, cambiemos su sabor e ingredientes dejando el pan como base, podemos infusionar la leche de varios sabores distintos, en la receta que traigo hoy lo hemos hecho con chocolate blanco, pero ¿te imaginas eso mismo con setas? pues no es nada nuevo, de algo similar salio nuestra tembladera de boletus, podemos mojar el pan en vino, en cualquier almíbar que se nos ocurra, por ejemplo un licor de manzana verde, sin alcohol eso sí, a fin de cuentas será lo mismo que hacemos con cualquier bizcocho cuando los emborrachamos.
Otra forma de terminar las torrijas y que hoy os propongo es no freírlas, sino hornearlas, conseguiremos un final muy similar pero con menos grasa y calorías, siendo estas más saludables.
Torrijas de chocolate blanco al hornoIngredientes:Infusionamos la leche con 80 gr. de azúcar, las pieles de la naranja el limón y la ramita de canela llevándola la ebullición, cuando llegue añadimos el chocolate blanco, removemos un poco hasta su completa disolución.
Sumergimos las rebanadas de pan en la leche por ambos lados para que se empapen bien y al huevo batido, las colocamos en una rejilla de horno para que escurran un poco y a 180º durante 18 a 20 minutos, a la mitad del tiempo las daremos la vuelta para que se doren por ambos lados por igual.
Mientras se doran hacemos la mezcla del los 120 gr. de azúcar restantes y la canela en polvo, las pasamos por esta mezcla justo recién salidas del horno, y a degustarlas, si las preparamos antes las podemos dar un toque de horno o microondas justo antes de servir.