Según el Catastro del Marqués de la Ensenada de 1749, en Burgos sólo había 22 panaderos, con 58 en Villariezo, 28 en Sarracín, 137 en Arcos de la LLana, 1 en Cardeña y 4 en Villagonzalo, por lo que la capital tenía dependencia de los pueblos para su abastecimiento.