Tras la tormenta sufrida ayer en la capital burgalesa , donde bomberos, policía local y protección civil tuvieron que emplearse a fondo, ya que recibieron más de 70 avisos del servicio de emergencias 112 , la tromba de agua provocó serias inundaciones en sótanos, garajes, locales y en varias sedes de edificios públicos como los calabozos de la comisaria de la Policía Nacional , los garajes de de la Guardia Civil y de la Junta de Castilla y León.
A pesar de los daños materiales que se produjeron, no hay que lamentar ningún herido.