El Camino del Cid tiene su inicio en Vivar del Cid, en Burgos, y atraviesa ocho provincias españolas: Burgos, Soria, Guadalajara, Zaragoza, Teruel, Castellón, Valencia y Alicante.
El itinerario está dividido en rutas tematizadas de entre 50 y 300 km. Dos de ellas, la Ruta del Destierro y Tierras de Frontera, atraviesan territorio castellano y leonés por las provincias de Burgos y Soria.
Las rutas están señalizadas y pueden recorrerse bien senderos y caminos rurales o bien por carreteras secundarias de escaso tráfico.
El Camino del Cid en la provincia de Burgos tiene cuatro hitos ineludibles: Vivar del Cid, patria chica del Campeador; Burgos, ciudad de abundantes referencias cidianas; el monasterio de San Pedro de Cardeña, íntimamente ligado al personaje, y Spinaz de Can, paraje que algunos autores sitúan en Pinarejos.
A su paso el viajero se topará con espacios naturales como los sabinares relictos del Arlanza; localidades con encanto como Covarrubias; y grandes joyas del románico, como el claustro de Santo Domingo de Silos, y del gótico, como la Catedral o la Cartuja de Miraflores, ambas en Burgos.
![Fortaleza califal. Gormaz | Juan F. Esteban Barahona [CC BY-SA 4.0] via Wikimedia Commons](/resources/files/2017/10/31/1509450400361Gormaz-Fortaleza-califaldn.jpg)
El gran protagonista del Camino del Cid en la provincia es el río Duero, un espacio natural singular y en la Edad Media un vasto espacio fronterizo entre Castilla y Al Andalus. Todo el territorio está jalonado de atalayas y castillos, siendo el más emblemático, la colosal fortaleza califal de Gormaz.
Las huellas cidianas en Soria son muy numerosas y a su paso el Camino del Cid atraviesa poblaciones con un rico patrimonio, especialmente románico, como San Esteban de Gormaz, El Burgo de Osma, Berlanga de Duero, Medinaceli, o Castillejo de Robledo, donde algunos autores ubican la legendaria Afrenta de Corpes.