SATSE denuncia el abandono de las enfermeras y residentes que trabajan y viven en las residencias dependientes de la Gerencia de Servicios Sociales (residencias de mayores y centros para personas con discapacidad).
Se necesitan urgentemente equipos de protección individual para todos los trabajadores de atención directa, sobre todo mascarillas quirúrgicas, mascarillas FFP2 y batas.
La instrucción que les han remitido desde la Consejería de Familia e igualdad, de la que dependen estos centros, es que tienen que reservar los equipos de protección más seguros para la atención a los residentes positivos en coronavirus o enfermedades respiratorias, inmunodepresión...a la vez que se sigue limitando el uso de las mascarillas quirúrgicas, las cuales les instan a que deben durar varios días, lo cual implica una pérdida de efectividad de las mismas y deriva en un alto riesgo de contagio entre los profesionales y residentes
Todos los profesionales entienden que hay que protegerse para poder proteger, por lo que no les queda más remedio que comprarse y fabricarse ellos mismos los equipos de protección al negarse la dirección a suministrárselo.
Los residentes de estos centros, personas ancianas, son personas muy vulnerables y es imprescindible extremar las precauciones, ya que si no en las próximas semanas se va a producir un grave incremento de la mortalidad entre los mismos.
También reclaman ser prioritarios en el diagnóstico y que se realicen los test a todos los trabajadores y a los usuarios que lo necesiten. "Si seguimos propagando la epidemia en estos centros, el estado de alarma sanitaria no será efectivo. Las enfermeras de estos centros llevan desde el primer día reclamando estas medidas de protección sin que por parte de la Consejería de Familia e Igualdad se haya tomado ninguna medida al respecto".
Esta situación es extensible a los centros sociosanitarios privados. Desde SATSE se pide que no se abandone a nuestros mayores ni a los trabajadores que los cuidan