El pasado lunes 18 de abril, una patrulla del Seprona de Santa María del Campo paró un vehículo todo terreno en la A-1, a su paso por la comarca del Arlanza.
Tras identificar a los dos ocupantes, provistos de licencia de caza para la Comunidad, practicaron un somero registro al maletero donde hallaron diverso material de caza y dos rifles debidamente documentados. Los cazadores aportaron además varios precintos para la caza del corzo en dos cotos de la provincia.
Tras la entrevista, llamó la atención de los agentes varias botellas vacías, restos de comida y bolsas de basura que asomaban debajo de los asientos delanteros. Interrogados por el contenido empezaron a inquietarse.
Al comprobar el contenido de las bolsas encontraron en su interior tres cabezas de corzo, con evidencias de haber sido recientemente abatidos, las cuales carecían del correspondiente precinto.
Las infracciones observadas, por incumplimiento a la Ley de Caza de Castilla y León, han sido puestas en conocimiento de la Administración correspondiente.
Las cabezas fueron intervenidas para su entrega en el Centro de Recuperación de Especies de Burgos.