Las estancias en alojamientos turísticos extrahoteleros (apartamentos, cámpines y casas rurales) están subiendo este verano, según las últimas cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El sector de los apartamentos turísticos en España no hace más que crecer y, proporcionalmente, lo hacen también las estafas que proliferan en los meses de verano.
Tras la exclusión de los alojamientos extrahoteleros, con la reforma del año 2013, de la Ley de Arrendamientos Urbanos 29/1994, son las Comunidades Autónomas las encargadas de regular estos alquileres en nuestro país. Es por eso, que los expertos de DAS Seguros recomiendan que al alquilar un apartamento turístico se revisen las condiciones que recoge la normativa de la CCAA de dónde te alojes.
Ante una estafa en este tipo de alojamientos, los expertos de DAS Seguros recomiendan que lo primero que se ha de hacer es poner una denuncia ante la Policía por el engaño sufrido, ya que esta dejará constancia ante las autoridades de lo ocurrido y ganará más fuerza en una futura negociación.
Si se trata de un engaño grave, que no permite disfrutar de las vacaciones, ya sea porque el alojamiento no se puede habitar o porque hay alguien viviendo dentro, se debe acudir a un abogado para que este analice el caso concreto. Para seguir la vía judicial, los expertos de DAS Seguros recuerdan que es muy importante mostrar pruebas documentales, como capturas de las conversaciones mantenidas por el propietario o el mismo anuncio del alojamiento turístico.
Por ello, desde DAS Seguros recomendamos contactar con este tipo de alquileres vacacionales de forma escrita y así, dejar constancia de ello.
Con todo, desde DAS Seguros recomiendan seguir la vía de la negociación e intentar que el propietario devuelva el dinero de forma amistosa, reservando la vía judicial para aquellos casos en que no se llegue a un acuerdo. La gran mayoría de casos se resuelve por esta vía negociadora, buscando un acto de conciliación extrajudicial donde se hace el cómputo de todo lo que ha podido perjudicar al cliente y en el que el abogado se pone en contacto con el propietario.
Además, existe una tercera posibilidad que consiste en acudir a la justicia por la vía penal, algo que se reserva para casos muy concretos, como que el inmueble alquilado no exista, o para alquileres de lujo donde hay cuantías económicas muy elevadas en las que también se incluyen reservas de yates o vehículos de alta gama.