Al parecer, había estado tomando unas copas junto con unos amigos en la zona centro de la ciudad, y posteriormente a solas en el domicilio del hombre, quien había intentado forzarla para mantener relaciones sexuales. Ante la negativa, la había sujetado, pero aprovechando un momento en el que hombre salió de la habitación, la víctima pudo abandonar la vivienda y pedir ayuda a la empleada del surtidor. Poco después, la Policía detuvo al presunto agresor.