La Federación Provincial de Hostelería y el Ayuntamiento de Burgos buscarán una solución que permita a los locales de ocio y bares de la ciudad desarrollar su actividad, después de la preocupación que ha despertado la ejecución de varias ordenes de precintado de los aparatos musicales en diferentes establecimientos de la ciudad, responsables de la Federación mantuvieron ayer una reunión con los técnicos municipales de medio ambiente así como el concejal responsable del área, Josué Temiño, para tratar dicha problemática.
Desde la Federación se defiende que la normativa "es obsoleta y necesita una modificación" que permita un espacio de convivencia entre usuarios y residentes en las zonas más cercanas a los espacios hosteleros concentrados en las zonas de mayor afluencia de público. Reconocen ser "consecuentes, también, con los puntos de vista de los vecinos de las zonas indicadas", y es por ello que desean encontrar soluciones que consigan el equilibrio entre la actividad que se desarrolla y la residencia vecinal en estas partes de la ciudad.
Apuntan la necesidad de una "modificación de la normativa" para generar un equilibrio donde los espacios dedicados a la hostelería puedan adaptarse a los nuevos ámbitos de consumo de la sociedad actual. Hace falta crear "una normativa que ayude a seguir generando el movimiento y la dinamización económica en un sector que la ciudad necesita", indican en desde la Federación.
Atendiendo al cambio social y de ciudad que se ha generado, parece necesaria la "reforma urgente de las leyes para encaminar una la posible solución y resolver esta situación antes posible". Conocen que la Junta de Castilla y León está tramitando el cambio legislativo y por diferentes circunstancias "se ha retrasado", pero desean que la consecución de los trámites se vaya completando lo antes posible.
Así mismo en la reunión con los responsables y representantes de la materia, se puso sobre la mesa la revisión de la ordenanza de zona saturada de licencias especiales en el centro, al entender, que dicha ordenanza, que ya suscitara polémica en otros Ayuntamientos de la Comunidad, es de hace 20 años y, la ciudad, al igual que apuntan, "ha cambiado mucho con respecto a la situación en la que se aprobó".
Desde la Federación destacan "la buena predisposición por parte de la Corporación" en buscar una solución y dotar a Burgos de un mayor atractivo hostelero dando espacio y capacidad de proponer mejoras.
Esta misma semana, la concejala de Ciudadanos Rosa Niño aseguraba que su grupo lograba la paralización cautelar de las sanciones en trámite a distintos locales de hostelería que, cumpliendo la legalidad en el resto de los distintos ámbitos, disponían de equipos que superaban los 40 decibelios en horario nocturno en el interior del establecimiento.