El origen de la representación de esta farsa se vislumbra en los ritos precristianos del ciclo de primavera, para celebrar el inicio del año lunar, ritos de muerte y resurrección de la naturaleza.
La celebración de la fiesta comienza al mediodía (12,30) con la Bulla de los Cadenas, momento en el cual estos desarrapados acompañados por El Judas llegarán al corazón de la Villa donde alborotarán al pueblo con estrepitosos ruidos y gritos, intentando buscar aliados por las calles para, más tarde, defender al Judas de los Ejércitos Reales.
Por la tarde continúan los actos (18,30): El Rey pasará revista a las Tropas, la hueste de los Miñones, con la Chufla de La Llorona, solicitará del Rey beneficios para el pueblo. Ante la negativa real a sus reclamaciones retirarán su apoyo al Rey y plantearan diversas batallas y escaramuzas. La pólvora, los disparos y el redoble de los tambores serán los protagonistas. Por fin, siendo derrotados se captura al Judas que trasladarán preso a la Plaza Mayor de la Villa donde se le juzgará: en el centro se halla el Juez, presidiendo y poniendo orden, a su lado el Escribano y ocupando los extremos el Fiscal y Defensor, siempre dispuestos a armar gresca. Se le declarará culpable, condenándole a la hoguera.
Antes de la quema del Judas y del espectáculo de fuego, el Rey para celebrar su victoria, invita al populacho a viandas. La Banda de Cornetas y Tambores de la Cofradía de la Coronación de Espinas y de Cristo Rey de la Parroquia de San Lorenzo de Burgos amenizará el momento. Las mujeres de Intendencia de los ejércitos repartirán bajo los soportales de la Casa Consistorial pan, queso, chorizo, morcillas, vino, ... mientras se baila celebrando la captura del Judas.
Con la quema del Judas se inicia un desfile por las calles del Casco Histórico. En los lugares más estratégicos estarán colocados péndulos de fuego, bengalas, surtidores y tracas de ruido. Los demonios y Cadenas asustarán a los espectadores con carretillas de fuego y petardos.
El sonido aterrador de los tambores marcará un ritmo diabólico. Los gritos y las danzas sembrarán el caos y pánico entre el público. Los demonios y malos espíritus danzan con el fuego augurando su final. Un mundo gris y caduco se acaba y comienza otro lleno de colorido y de vida.
La noche de Jueves Santo (22,15) ñas èás Vesanikos, The Duff, Los Fenopáticos, Los Kiowas y Los Monchis darán un pasacalle representando las parrandas del Judas: tocarán música y recitarán estrofas picarescas. Se ofrecerá vino y queso a los acompañantes.
El Excmo. Ayuntamiento de Villadiego agradece a todas las Asociaciones de la Villa, peñas y vecinos su colaboración y participación, sin la cual la fiestas sería imposible de realizar.