La actuación permitirá reducir el impacto ambiental de las lluvias intensas y mejorar el tratamiento de las aguas antes de su vertido al río Arlanzón.
Aguas de Burgos ha iniciado las obras de la primera fase del proyecto de derivación de caudales al futuro tanque de tormentas de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Villalonquéjar, una infraestructura estratégica que permitirá mejorar la gestión de las aguas pluviales durante episodios de lluvia intensa y reforzar la protección ambiental de los ríos Arlanzón y Ubierna.
La actuación forma parte de un proyecto global que contempla la construcción de dos nuevos tanques de tormenta y un sistema de tratamiento primario para las aguas que llegan a la depuradora mezcladas con lluvia. El objetivo es evitar que los primeros caudales, los más contaminantes por el arrastre de residuos urbanos, alivien directamente al río cuando la capacidad de tratamiento de la EDAR se ve superada durante fuertes precipitaciones.
Actualmente, la obra en ejecución corresponde a la instalación de nuevos sistemas de tamizado y derivación de caudales en los principales puntos de alivio de la entrada de la depuradora. Estos equipos permitirán eliminar sólidos gruesos y residuos antes de cualquier vertido extraordinario, reduciendo significativamente el impacto ambiental en episodios de lluvia.
Según explica Gustavo Rodríguez, responsable de la Oficina Técnica de Aguas de Burgos, “este proyecto permitirá tratar de manera adecuada los caudales de lluvia en los puntos más conflictivos de la ciudad, reduciendo de forma muy importante el impacto ambiental sobre el río Arlanzón y mejorando la gestión del saneamiento en Burgos”.
El proyecto completo prevé reutilizar antiguas infraestructuras de la depuradora para transformarlas en tanques de tormenta y sistemas de tratamiento primario, optimizando así instalaciones ya existentes. En total, la capacidad de almacenamiento de los tanques alcanzará los 17.500 metros cúbicos, mientras que el sistema podrá tratar en continuo hasta 10.000 metros cúbicos por hora durante episodios de lluvia.
Los tanques de tormenta permitirán retener las primeras aguas de lluvia, consideradas las más contaminadas, para tratarlas posteriormente en la propia depuradora una vez finalizado el episodio meteorológico. Además, incluso en situaciones extremas en las que se superen las capacidades de almacenamiento, el nuevo sistema garantizará un pretratamiento adecuado de las aguas antes de su vertido, eliminando sólidos y residuos flotantes.
Con este proyecto, Aguas de Burgos continúa avanzando en la modernización y adaptación ambiental de sus infraestructuras hidráulicas, cumpliendo la normativa existente, reforzando la sostenibilidad del ciclo integral del agua y mejorando la protección del entorno fluvial de la ciudad.