En los cuatro primeros meses de 2026 se han superado los 3,9 millones de viajes, respecto a los 1,9 millones del año 2025
La Junta de Castilla y León sigue consolidando el modelo Buscyl desde su implantación en julio de 2025 y ya ha conseguido duplicar el número de viajes gracias a una medida útil que vertebra el territorio y supone un ahorro para las familias. Con los datos de viajes interurbanos del primer cuatrimestre del 2026, Buscyl ha alcanzado los 3.941.464, un 101,3 % más que en el primer cuatrimestre de 2025, que registró 1.957.537 viajes.
Estas cifras consolidan la tendencia de incrementar el número de usuarios en el transporte público, que dejan de utilizar el vehículo privado. En cuanto al transporte metropolitano, en el primer cuatrimestre de 2026 se han alcanzado 3.711.971 viajes, un 20,1 % más que en el primer cuatrimestre de 2025, en el que hubo 3.091.469.
En la suma del transporte metropolitano e interurbano, las cifras dejan en este periodo 7.653.435 viajes, un 51,58 % más que en el inicio de 2025, con 5.049.026.
Unas cifras que ha destacado la directora general de Transportes y Logística de la Junta de Castilla y León, Laura Paredes, en la mesa de debate sobre ‘La movilidad como derecho’, dentro del encuentro anual Confebus Summit en Madrid. Allí se han contrastado los modelos del transporte público de viajeros por carretera de Castilla y León, Castilla-La Mancha, Galicia, Valencia y del Consorcio Regional de Transportes de Madrid.
Este encuentro ha reunido a destacados representantes institucionales, empresas, operadores y expertos con el objetivo de analizar los principales retos y oportunidades del sector y avanzar hacia una movilidad más sostenible, eficiente y accesible.
Paredes ha defendido la importancia de “consolidar Buscyl gracias a las más de 2.600 rutas en Castilla y León, que han registrado 12.072.574 millones de viajes desde su implantación, gracias a las 771.906 tarjetas que tienen los usuarios de la Comunidad”. Una iniciativa que ha tenido un aumento notable de usuarios derivado del incremento de costes ante el conflicto bélico en Oriente Medio, que han visto cómo el autobús les permite reducir gastos y acceder al trabajo, estudios y otros servicios básicos.
En este contexto, se ha destacado la evolución del transporte a la demanda, pionero en España hace dos décadas y consolidado ahora bajo la marca Buscyl, con la gratuidad, que permite ofrecer un servicio más flexible, eficiente y adaptado a las necesidades reales de los ciudadanos, especialmente en el entorno rural.
La directora general de Transportes y Logística ha defendido el papel del transporte público como “una herramienta esencial para garantizar la igualdad de oportunidades, la cohesión territorial y la lucha contra la despoblación, especialmente en una comunidad con la extensión territorial y dispersión poblacional de Castilla y León”.
Asimismo, ha subrayado el esfuerzo inversor realizado para la modernización y renovación de las flotas de transporte público, con más de 34 millones de euros con parte de Fondos Europeos, y ya se han concedido ayudas para el achatarramiento de 2.733 vehículos y la adquisición de 136 vehículos 0 emisiones, con 15 camiones y 121 autobuses, apostando por vehículos más sostenibles, accesibles y confortables, alineados con los objetivos de movilidad eficiente y reducción de emisiones.
La Junta ha reafirmado su compromiso con un modelo de movilidad pública que garantice que vivir en el medio rural no suponga una desventaja en el acceso a servicios, oportunidades y derechos básicos.